viernes, 3 de junio de 2011

...



Veía llover a través de la ventana

y acompañaba al compás con sus propias lágrimas.

¿Por qué?

¿Por qué duele tanto echar de menos?

4 comentarios:

Carlos dijo...

Un dolor que une el amor a la vida.

Los días de lluvia son un gran conductor de ese sentimiento.

Hermosa descripción has hecho de ese momento.

*Sechat* dijo...

Nos ha dado a la mayoría por equiparar la lluvia al llanto. Cortito, pero profundo.

Besotes.

Manuel dijo...

jo, qué chula esta!

Manuel dijo...

jo, qué chula esta!