viernes, 12 de octubre de 2012

Madrid (1)


 Ya no escribo historias, no sé porqué, pero no lo hago. He dejado de ser para pasar a no ser. Es un paso complicado pero que sin embargo llega solo. Un día de repente dejas de ser y tienes que rehacerte, el problema es que no tengo ganas, o no sé mejor dicho. No saber lo que hay que hacer es una mierda, no sé como lo veis pero es es así, es decir, llega un momento, ese momento de mierda en el que te das cuenta que estás sola, que Madrid ya no es lo que era, quizás por la gente, quizás por mi misma, o quizás porque no logré hacer (por miedo) lo que vine a hacer a esta puta ciudad. Y ahora me desnudo ante nadie y me tumbo en un sofá queriendo dejar la mente en blanco. Entonces empiezan las imágenes, es fácil, mi casa está llena de fotos  y echas de menos a muchas personas, que sin saber o sabiendo (ya da igual) no están a tu lado. Y la noche se convierte en una especie de teatro vacío donde ya no queda nadie para ver la función. Como decía: Un auténtico asco.

1 comentario:

Carlos dijo...

La confianza en que ese momento pasa me hace vivirlo de forma distinta a como creí lo haría cuando apareció.
Sucedió sin darme cuenta, ahora, de vivir en Lecce pasé a esta casa, y abrí mas los brazos que Jack en la proa del Titanic! Mar, luz, trabajo, libertad, y tanto por hacer. Y comienzo a llenarla de futuro, y luego del pasado aun en cajas. Y son cosas quietas, pero de un volumen inmenso, llenan.

Y ese teatro vacío no es tal, sobre todo ya por tu presencia, innegable a rendirse, pero también por la de quienes confían en ti.

Cada vez que dejas de ser eres, te reinventas, surges y creas. Es otoño, tan solo te desprendes de las hojas muertas.

Quedan, quedamos muchos porque nunca te arrebatará nada ni nadie tu ser, y gracias a ello somos.

Avanti!!