domingo, 12 de julio de 2009

Sin t´tulo (10)

Al darme cuenta dejé de respirar. Al principio fue fácil para que negarlo, y el primer minuto mal que bien se pasó rápido mientras contaba para mis adentros cada segundo que iba pasando. El siguiente medio minuto lo pasé frente al espejo sintiendo como mi corazón golpeaba la piel y pedía a gritos que le dejara explotar ya de una puta vez. A continuación mi cerebro empezó a palpitar de una forma espantosa y me rendí (yo siempre fui más racional que pasional). Hiciera como lo hiciera hoy no sería capaz de morir dejando todo mi aire en la mierda de pulmones que había dentro de mi cuerpo.
Otro día será.
.

8 comentarios:

Carlos dijo...

¿Rendirte tú? Será otro día, si es que existe tal día.


un superviviente del infierno (41º)

temita fresco dijo...

y lo linkas con "estupideces"?

temita fresco dijo...

y lo linkas con "estupideces"?

Jara dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jara dijo...

lo linqueo como quiero si

Manel Graudos Santoyo... por ejemplo dijo...

Sabes? te voy a contar lo que hace un amiguete mío para terminar con sus ganas de suicidarse.
Imagina la siutación: Solo en su habitación con mogollón de libros por delante y el verano aplastándole las neuronas. Solo quiere morirse ya de una vez. Entonces recurre a un grito de guerra para motivarse y todo se le pasa. El grito sonaba tal que así:
"Quiero jincarrrrrrrrrrrrrrrrr!!!"
Mi amigo me contaba en su época que era mano de santo... jincar claro, no el grito, se entiende...
La historia viene pq me estaba acordando de la primera vez que le escuché pegar el grito. Basado en hechos reales.
P.D.: No se si terminó la carrera este tío o terminó con la tostadora en la bañera... :P

Reithor dijo...

Esto es síndrome post-vacacional?

Jara dijo...

me temo q no reithor, de echo fue antes de las vacas