jueves, 7 de mayo de 2009

No sé como...


"No se como llegó, pero tu nombre estaba ahí" entre todos esos borrones. Deshice cada sílaba muy despacio formándote para mis adentros. Entonces recordé tus ojos azules. Tu pelo rubio y alborotado se fue dibujando entre líneas y tus labios sonrieron silenciosos. Tus dedos alargados y flacuchos se entrelazaron con los míos haciendo que el lápiz cayera y rodara hasta el otro lado de la habitación chocando con el rodapiés. Clap.

Tu cuerpo se abría paso entre las palabras y yo me sentí muda queriendo reaccionar. Tocaste mis labios con tus dedos, y así nos quedamos, queriendo detener el tiempo.

Cuando fui capaz de parpadear, susurré tu nombre y entonces desapareciste.



6 comentarios:

Reithor dijo...

Que ninfa/o tan tímida/o, capaz de dejar con la miel en los labios...

Precioso texto.

Virginia Vadillo dijo...

Me encanta!
Suena. Tu texto suena, canta, no sé como explicarlo!
Muy bueno, en serio!! =)

Paula dijo...

Haces que nos metamos tanto en la escena que he sido capaz de verlo todo. Muy bonito.
Saludos!

Carlos dijo...

Lo escrito se une formando cuerpo, las palabras lo mueven, el amor le da vida, el instante de un sueño.
Muy bueno.
El sonido del lápiz podía escucharse.

Un abrazo

Anya dijo...

:O un sueño demasiado dulce... de esos que terminan demasiado pronto!


PD:me encanta la foto de tu banner!

mariapahn dijo...

Los musos son así...a veces caprichosos...